Te arranqué del corazón
pa’ dejarle hueco a to lo que venía,
que no sabía yo que ocuparía
más gigas que el espacio en versos
que te tenía dedicaos.
Ocupé mi pecho con latidos de otras tierras,
que hablaban diferente
pero me decían mucho más.
Y paseé mi pena por Madrid,
pa’ ver si se cansaba
y me dejaba ir,
como tu te fuiste,
