La luz del ojo engaña,
Y nubla al fiel espejo.
Los sentimientos hierven,
Y el iris ve la acción.
Detrás de una mirada,
El ser refugia al cuerpo,
Y su alma lo interpreta;
Y aguanta al lagrimón.
Los ojos son espadas,
En pleno sufrimiento,
Recogen la nostalgia;
De un tiempo que pasó.
Y nuevas luces nacen,
Cuando el amor visita,
Se enciende con colores;
Y abrazan la emoción.
No juzgues las miradas,
Más bien respeta al peso,
El órgano no es débil;
Pero requiere amor.
